NIÑAS Y NIÑOS CONSTRUYENDO CON TIERRA: BASES DE UN NUEVO PARADIGMA
Resumen
En este trabajo se comparten las reflexiones sobre las acciones, avances y aportes realizados hasta la fecha en los sucesivos talleres del proyecto Obra de la Tierra. Dicha labor se encuentra coordinada y dirigida por un grupo de mujeres profesionales independientes y cuenta con el aval del programa ARCONTI junto al Centro CIDART.
El taller Obra de la Tierra nace de la articulación de tres ejes de reflexión contemporánea: la niñez, la educación y la construcción con tierra. El taller está dirigido a niñas y niños de 3 a 12 años, y en extensión a sus madres, padres y educadores. El contexto elegido es urbano y conurbano, especialmente barrios emergentes. El taller se inserta dentro de diferentes espacios de educación formal y no formal: espacios públicos (plazas y ferias) y centros culturales.
La propuesta de Obra de la Tierra consiste en que sus participantes desarrollen experiencias sensibles de los procesos constructivos con tierra. Las herramientas didácticas diseñadas para el taller son juguetes hechos con materiales reciclados que desarrollan las técnicas constructivas con tierra a escala, con los controles de calidad y proporciones de tierra utilizada idénticos a los que se utilizan para la construcción. La metodología aplicada es explicativo-práctica: se proponen varias “estaciones”, que constituyen los pasos a transitar para llegar a la construcción, divididas en: a) reconocimiento de materiales en seco (pequeños bloques de adobe ya armados, pruebas de campo de suelos); b) preparación de la tierra y fibra; c) creación del barro pisado o amasado; d) producción de adobes o quinchas a escala; e) construcción de maquetas.; f) charla, debate y registro fílmico de la experiencia.
El impacto del taller en los participantes y comunidad elegidos resulta positivo, relevado en los siguientes indicadores: las niñas y niños incorporan la tierra como material lúdico; el juego habilita un conocimiento constructivo que se extiende a su núcleo familiar y educativo; se revaloriza la tierra, antes entendida como una carencia en el contexto habitacional; se desarrollan experiencias psicomotrices de contención saludable; se genera una relación de respeto, valor y cuidado con el ambiente; se restablecen lazos de memoria con la tradición y otras culturas que construyen con tierra; entre otros.
Por todo esto, el proyecto Obra de la Tierra es un aporte decisivo en el cambio de paradigma ambiental en pugna, insertando las últimas reflexiones de la arquitectura en materia de tierra en el campo educacional y eligiendo como destinatarios a niños y por corolario las familias; accionando de esta manera, a través del juego, en las bases sociales donde puede ser forjada una nueva ética constructiva, ambiental, cultural y educacional comunitaria y emancipadora.