PRIMERAS ACCIONES DE CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO CONSTRUIDO CON TIERRA POR EL ESTADO DE CHILE
Resumen
El rol del Estado de Chile sobre la conservación de sus monumentos se inició con la norma jurídica de 1925 que permitió la creación del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN). Durante una etapa fructífera a mediados del siglo XX fortalecida por su asesor Roberto Montandon, se emprendieron las primeras acciones de restauración del patrimonio arquitectónico incluyendo testimonios construidos con tierra. Se propone revisar los criterios utilizados y el plan de trabajo propuesto para cuatro casos del primer programa de obras de conservación del CMN y analizar su efectividad técnica, su vigencia normativa y las repercusiones que tuvieron dichas intervenciones en el proceso de patrimonialización siguiente. Mediante la exploración en archivos institucionales se analizan documentos inéditos junto a expedientes de proyectos que dan cuenta de lo realizado en diversos inmuebles de la zona andina, obteniendo una historia constructiva de dichos monumentos. Entre ellos, las iglesias coloniales de Tarapacá, Chiu Chiu y San Pedro de Atacama, y el pucará de Lasana, monumento arqueológico prehispánico. Además, gracias a un análisis de fotografías antiguas y el estudio de campo en los respectivos sitios, podemos verificar la perdurabilidad de dichas obras y contrastarlas con otras intervenciones posteriores. En la mayoría de los casos, los criterios de intervención se mantienen constantes en el tiempo por ser acciones respetuosas de las técnicas constructivas tradicionales incluyendo trabajos de despeje, liberación, consolidación y reconstrucción, sin embargo, los criterios planteados para las iglesias de San Pedro de Atacama y Tarapacá se convierten en los primeros desafíos de la disciplina de la restauración arquitectónica con tierra del país.